lunes, 17 de febrero de 2014

Espionaje castrista, obsoleto pero peligroso

Espionaje castrista, obsoleto pero peligroso
Ana Belén Montes, experta en Cuba de la Agencia de Inteligencia de la
Defensa, está condenada 25 años de cárcel por espiar para el régimen
comunista de Cuba.
febrero 16, 2014

Cada semana, una estación de onda corta en Cuba transmite 97 mensajes
codificados en tonos que parecen de fax, según publica este domingo El
Nuevo Herald de Miami.

Según el Herald un programa de computadora fácilmente disponible al
público cambia los tonos en números, y entonces los espías castristas
decodifican los números en palabras.

Una segunda estación espía transmite 16 mensajes por semana en los
puntos y rayas del código Morse, de 175 años de antigüedad, mensajes
secretos para aquellos espías de La Habana de más edad o menos
conocimientos tecnológicos.

Dieciséis años después de los arrestos en Miami de cinco espías cubanos
que recibían sus órdenes secretas por transmisiones de onda corta,
asegura el diario miamense, La Habana continúa usando un sistema que ha
caído en desuso en el mundo del espionaje desde el fin de la Guerra Fría.

Chris Simmons, oficial retirado de inteligencia del Pentágono
especializado en asuntos cubanos, dijo al diario que hay muchas maneras
más modernas y eficientes de comunicar secretos usando satélites,
transmisiones por ráfagas, correos electrónicos únicos, etc. "Pero estas
transmisiones cubanas podrían ser para viejos espías, dinosaurios que
llevan mucho tiempo escuchando (onda corta), agentes a largo plazo, que
se sienten cómodos así y no quieren ni necesitan cambios", añadió Simmons.

La estación cubana más ocupada en estos tiempos, y la única estación
espía del mundo entero que usa los tonos de tipo fax, ha sido bautizada
como HM01 por radioescuchas aficionados que tienen websites tales como
Spooks List, Spynumbers, ShortwaveSchedule y Enigma2000.

La misma transmite de 11 a 14 mensajes por día, un total de 96 por
semana, en el mismo horario cada semana pero usando una docena de
frecuencias de onda corta, dijo Chris Smolinski, de 41 años, ingeniero
informático de Maryland cuyo hobby es vigilar las estaciones espía.

Apunta el Herald que cada mensaje tiene casi siempre 150 grupos de cinco
dígitos, de modo que los radioescuchas no pueden medir la verdadera
longitud del texto, y algunas de las transmisiones de 10 minutos son
falsas, diseñadas para encubrir el verdadero número de espías que las
reciben.

Para los agentes secretos menos prácticos con las computadoras está la
estación M08a, la cual transmite 16 mensajes en clave Morse, creado para
el telégrafo en 1836, en un horario semanal fijo y en muchas de las
mismas frecuencias que HM01.

Así, Walter Kendall Myers, de 76 años, funcionario retirado del
Departamento de Estado, y su esposa Gwendolyn, ambos convictos en el
2009 de espiar para Cuba durante casi 30 años, recibían sus mensajes
enviados desde La Habana en la clave Morse que Myers aprendió en las
fuerzas armadas de EEUU.

Durante el apogeo de la Guerra Fría en los años setenta, hubo numerosas
estaciones espía de onda corta conocidas como "estaciones numéricas"
porque generalmente usaban bloques de números para transmitir mensajes
cifrados, aunque algunas usaban música o tonos, dijo Smolinski.

Estados Unidos mantenía varias de las estaciones, y también la Unión
Soviética, Alemania Oriental, Gran Bretaña, Israel, Francia y China.

Pero, acorde con el Herald, muchas salieron del aire con el fin de la
Guerra Fría y la llegada de nueva tecnología, y en la actualidad Cuba,
Rusia, Vietnam y Corea del Norte son casi los únicos que usan las
estaciones de onda corta cifrada, dijo Smolinski.

Los cinco espías convictos en Miami entraban los números en un programa
secreto de descifre en las computadoras de sus casas para leer los
textos. El FBI se coló subrepticiamente en sus casas, copió el programa
y estaba leyendo sus mensajes mucho antes de sus arrestos.

Ana Belén Montes, experta en Cuba de la Agencia de Inteligencia de la
Defensa, recibía sus órdenes de la emisora Atención en las transmisiones
nocturnas de martes y jueves. Ella se declaró culpable de haber espiado
para Cuba en el 2002 y está cumpliendo una condena de 25 años de cárcel.

La falta de todo acento o expresión en la voz de la emisora Atención fue
explicada en diciembre por Jorge García Vázquez, cubano de Berlín que ha
estado investigando los vínculos entre La Habana y STASI, el antiguo
servicio de inteligencia de Alemania Oriental.

Smolinski afirma que él se ríe cuando habla de la emisora Atención
porque era tristemente famosa como una de las estaciones espía más
desorganizadas del mundo. Sus transmisiones a menudo salían tarde, su
señal cambiaba erráticamente de frecuencia y un zumbido hacía
ininteligibles los mensajes, concluye El Nuevo Herald su reportaje sobre
el espionaje castrista.

Source: Espionaje castrista, obsoleto pero peligroso -
http://www.martinoticias.com/content/cuba-espionaje-metodos-obsoletos-vigentes/32116.html

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