martes, 7 de mayo de 2013

Juego de espías

Juego de espías
Mientras a cada paso por las calles de La Habana, usted se encuentra un
afiche o una consigna por la libertad de los cinco espías, los habaneros
nunca han visto el rostro de Ana Belén Montes.
Iván García Quintero
mayo 06, 2013

Cuando usted camina por las calles de La Habana, lo habitual es
encontrarse, cada medio kilómetro, un cartel o una valla publicitaria
con los rostros de los espías cubanos presos en Estados Unidos (eran
cinco, ahora son cuatro).

O un lema de Fidel Castro diciendo "Volverán". Desde edades
preescolares, a los niños se les habla sobre los '5 héroes'. Con
frecuencia, en murales del sindicato o matutinos laborales, se recuerda
la injusta ergástula de 'los 5 luchadores antiterroristas'.

El colmo es que en algunos partidos de béisbol, donde hace 54 años no se
emiten comerciales, en una pausa los comentaristas charlan sobre los espías.

La gente recibe un desmedido bombardeo informativo sobre el tema. A diez
personas les pregunté, para ver hasta dónde conocían sobre el caso de
los agentes cubanos presos en Estados Unidos.

Onelio, taxista: "Nunca he entendido bien ese asunto. Pero creo que
condenar a dos cadenas perpetuas a un hombre es demasiado". Mireya,
oficinista: "Ellos estaban en Estados Unidos para impedir actos
terroristas contra Cuba".

Jorge, estudiante universitario: "El gobierno cubano no cuenta la
historia completa. Eran doce agentes, siete colaboraron con el FBI y
cinco no. Por la actitud de esos cinco, además de condecorarlos como
héroes de la patria, las autoridades hacen una incesante campaña por su
liberación".

En esa cuerda piensa el resto de los entrevistados. Unos más informados
que otros. Los diez dijeron sentirse hastiados. "Esos espías me salen
hasta en la sopa. Si hay un concurso de poesía, allí están los poemas
enviados por Antonio Guerrero desde la cárcel", confiesa un bodeguero.

Para justificar la constante infiltración de espías al sur de La
Florida, el régimen alega razones de seguridad nacional y de lucha
contra el terrorismo. Como atenuante a los 5 agentes presos desde 1998
en Estados Unidos (aunque René González ya se encuentra en libertad
condicional), se alega que Fidel Castro envió un dossier a Bill Clinton
con información recopilada por la Red Avispa, donde se alertaba a las
autoridades sobre presuntas acciones terroristas en suelo norteño.

Los medios nacionales manipulan descaradamente el tema. Sucede que el
gobierno de Estados Unidos no considera terroristas a los cubanos
anticastristas afiliados a diferentes organizaciones en Miami.

Los Castro podrán tener motivos de peso al querer penetrar las
organizaciones de exiliados. Pero eso se llama espionaje. Si te pillan,
debes cumplir una sanción.
Otro error de apreciación es suponer que Barack Obama administra Estados
Unidos como los hermanos de Birán la isla. Obama no puede inmiscuirse en
las sanciones promulgadas por tribunales de justicia.

Estados Unidos es un estado de derecho. El presidente no tiene la
potestad de alzar el teléfono y llamar a las prisiones donde se
encuentran detenidos los agentes cubanos y pedirle al jefe del penal que
los libere.

Obama es el presidente de la nación, no el dueño de una finca. Los
hermanos Castro, en cambio, sí gozan de esos privilegios. Gobiernan el
país como si se tratase de un campamento militar.

Alan Gross, el contratista estadounidense preso por introducir equipos
satelitales a la comunidad judía local, puede ser liberado tras una
decisión personal de Raúl Castro.

Los medios cubanos no cuentan la historia completa de la Red Avispa. En
Cuba, poco o nada se sabe del resto de espías que desertaron y
colaboraron con el FBI.

Tampoco se aclara si la misión del grupo era evitar acciones subversivas
o desestabilizadoras contra Cuba por parte de organizaciones
anticastristas de La Florida, por qué varios de sus agentes trabajaban
en bases militares estadounidenses y enviaban material clasificado a la
isla.

En la prensa oficial no salen a la luz determinadas noticias
relacionadas con espías. Es el caso de Ana Belén Montes, quien enviaba
información secreta de altísimo nivel a los servicios especiales
castristas.

De origen puertorriqueño, Montes es conocida como la 'Reina de Cuba'.
Una estirada funcionaria de la Agencia de Inteligencia de la Defensa
(DIA), que al mejor estilo de los tiempos de la Guerra Fría, enviaba
mensajes de radio codificados al régimen cubano.

Fue detenida en 2001 y condenada a 25 años, luego de un trato con la
fiscalía. Lleva 12 años encarcelada. En la isla no se habla de ella. La
'Reina de Cuba' no existe para los cubanos.

Según Héctor Pesquera, quien estuviera al frente del FBI en Miami, se
piensa que en Tampa, Orlando y Miami, los servicios especiales de Castro
en diferentes niveles, universidades y grupos anticastristas, tienen
situados alrededor de 3 mil espías.
Mientras a cada paso por las calles de La Habana, usted se encuentra un
afiche o una consigna por la libertad de los cinco espías, los habaneros
nunca han visto el rostro de Ana Belén Montes.

Montes no le cuadra al aparato publicitario cubano. La información que
manejaba la espía estrella de Fidel Castro no era precisamente sobre
vuelos de avionetas que lanzaban octavillas sobre la capital.

Era información secreta y estratégica de la inteligencia de Estados
Unidos. Una buena pregunta sería saber qué hacían con esa información
los servicios secretos criollos.

http://www.martinoticias.com/content/article/22263.html

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